Memoria de recuerdo y memoria de reconocimiento

Reconocer una respuesta entre varias opciones y recordarla de cero no son la misma capacidad. Entender la diferencia explica algo que le pasa a casi todo el mundo: acertar los test y quedarse en blanco cuando hay que escribir o decir la respuesta.

Las dos, con un ejemplo

Reconocimiento

«El plazo máximo para resolver, si la norma no dice otra cosa, es de: a) un mes; b) tres meses; c) seis meses.» La respuesta está delante. Basta con identificarla, y a menudo se llega descartando.

Recuerdo

«¿Cuál es el plazo máximo para resolver si la norma no dice otra cosa?» Nadie te enseña las opciones. O te la sabes, o no. Esto es lo que hace una flashcard cada vez que ves el anverso.

La segunda es más difícil, y esa dificultad es precisamente lo que la hace útil: lo que se recuerda mañana es lo que hoy costó recuperar, no lo que se volvió a leer.

Qué dice la investigación

  • Estudiar un texto y luego intentar recordarlo produjo mejor retención a una semana que volver a estudiarlo. A los pocos minutos ganaba el grupo que releía: el orden se invierte con el tiempo, que es justo lo que hace que releer parezca que funciona.

    Roediger, H. L., y Karpicke, J. D. (2006). Test-Enhanced Learning: Taking Memory Tests Improves Long-Term Retention. Psychological Science, 17(3), 249-255.

  • Al retirar del estudio los intentos de recuperación, el recuerdo a la semana cayó; al retirar las relecturas, apenas cambió. Lo que sostiene el recuerdo posterior es haber intentado recuperar, no haber vuelto a mirar.

    Karpicke, J. D., y Roediger, H. L. (2008). The Critical Importance of Retrieval for Learning. Science, 319(5865), 966-968.

  • Revisión de diez técnicas de estudio. La práctica de recuperación y la práctica distribuida (espaciar los repasos) quedan clasificadas como de utilidad alta; subrayar y releer, entre las de utilidad baja, pese a ser las más usadas.

    Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., y Willingham, D. T. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4-58.

  • La capacidad de reconocimiento es enorme: tras ver miles de imágenes, las personas distinguían con mucha precisión las vistas de las nuevas. Reconocer es fácil; recordar sin pistas, no. Por eso el reconocimiento infla la sensación de dominio.

    Standing, L. (1973). Learning 10,000 pictures. Quarterly Journal of Experimental Psychology, 25(2), 207-222.

  • Lo que se recupera depende de las pistas disponibles al recuperar y de cómo se codificó. Estudiar con las opciones delante y examinarse sin ellas cambia las pistas, y el rendimiento se resiente.

    Tulving, E., y Thomson, D. M. (1973). Encoding specificity and retrieval processes in episodic memory. Psychological Review, 80(5), 352-373.

Qué hacer con esto si preparas una oposición

  1. Sigue haciendo test. Son práctica de recuperación y además reproducen el formato del examen. El problema no es el test: es estudiar solo con test.
  2. Haz flashcards de lo que hay que saber de memoria (plazos, mayorías, plantillas de órganos, enumeraciones cerradas). Una tarjeta por idea; no copies párrafos, que eso vuelve a ser releer.
  3. Responde antes de dar la vuelta. El valor está en el intento, aunque falles. Darle la vuelta enseguida convierte la tarjeta en una relectura cara.
  4. Espacia los repasos. La otra mitad del asunto, con sus datos medidos, está en cómo funciona la repetición espaciada.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre memoria de recuerdo y memoria de reconocimiento?
El reconocimiento consiste en identificar la respuesta correcta cuando la tienes delante, entre varias opciones. El recuerdo consiste en saberla tú, sin que nadie te la enseñe. Son capacidades distintas: se puede reconocer algo que no se es capaz de recordar, y por eso un test de opción múltiple puede dar la sensación de dominar un temario que luego no se sabe explicar.
¿Por qué acierto los test y luego me quedo en blanco?
Porque un test de opción múltiple pone la respuesta delante: basta con reconocerla. Si solo se estudia así, se entrena el reconocimiento y no la recuperación desde cero, que es lo que hace falta en un supuesto práctico, en un examen oral o al aplicar la norma en el puesto.
¿Qué es la práctica de recuperación?
Intentar sacar la información de la cabeza antes de volver a mirarla, en lugar de releerla. Es lo que ocurre al mirar el anverso de una flashcard y responder antes de darle la vuelta. La revisión de Dunlosky y colaboradores (2013) la clasifica, junto con la práctica distribuida, entre las técnicas de estudio de mayor utilidad demostrada.
¿Entonces los test no sirven?
Sí sirven, y mucho: un test también es práctica de recuperación, y además reproduce el formato del examen. Lo que no conviene es estudiar solo con test, porque dejan sin entrenar la mitad del trabajo. Necesitas entrenar las dos memorias, y lo eficaz es combinar: test para el formato y flashcards para el recuerdo.
¿Cuántas flashcards debería hacer?
Menos de las que parece. Una tarjeta por idea que de verdad haya que recordar de memoria (un plazo, una mayoría, una enumeración cerrada) rinde más que cien tarjetas que copian párrafos enteros. Lo que se recuerda es lo que se ha intentado recuperar, no lo que se ha copiado.

En Vence puedes entrenar las dos

Los test entrenan el reconocimiento con preguntas de exámenes oficiales y ancladas al artículo que las responde. Las flashcards entrenan el recuerdo, con tarjetas que escribes tú y un algoritmo de repetición espaciada que decide cuándo volver a enseñártelas.